El KH-7 Epsilon Team ya acaricia su 12º título de 6×6 y el segundo subcampeonato de Producción consecutivo en el rally Dakar. Este viernes, Jordi Juvanteny, José Luis Criado y Enric González han superado la penúltima etapa, entre Termas de Río Hondo y Rosario, con un tiempo de 4 horas, 12 minutos y 53 segundos. Ya sólo les falta un día para poder celebrar su histórica gesta sobre el podio de Buenos Aires.
La jornada no ha sido plácida, al contar con un millar de kilómetros, 298 de ellos cronometrados. El KH-7 Epsilon Team no ha cometido ningún error y ha avanzado con paso firme hacia la meta a los mandos de su camión MAN, que ha vuelto a responder con solvencia. Gracias a ello han firmado un 33º lugar que les consolida como 37º clasificados en la general. Además, han sido segundos de Producción, a 11’15” del líder de la categoría, el argentino Andrés Germano (MAN) y con 2’10” de ventaja sobre el francés Marco Piana (Mercedes), tercero.
“Ha sido una etapa de mucho polvo y no hemos podido pilotar a nuestro ritmo hasta que hemos adelantado a dos camiones que iban delante nuestro. Ya con el camino despejado hemos disfrutado de una de las etapas más tranquilas de este año. Lástima que la especial pasaba por muchas zonas habitadas y nos limitasen la velocidad a 50 km/h e incluso a 30 km/h, lo que nos ha roto mucho el ritmo”, explicaba el piloto Jordi Juvanteny.
Su inseparable copiloto José Luis Criado, que está viviendo su 25º Dakar, se mostraba muy feliz de estar tan cerca del final: “Nos sentimos felices y es muy gratificante que los tres hayamos llegado a la última etapa en buen estado físico y con el camión entero. No hemos tenido ningún problema mecánico en toda la carrera ¡ni siquiera un pinchazo! Es cierto que lo pasamos muy mal el cuarto día en las dunas, pero eso ya está olvidado y será una batalla más a explicar”.
De todas formas, el KH-7 Epsilon Team no pierde la concentración y recuerda que todavía resta una etapa por completar. “El último día del Dakar suele ser siempre tranquilo, de transición y en el que todo el mundo sale a conservar la posición que ocupa, sin arriesgar porque hay mucho que perder y muy poco que ganar. Pero en esta carrera, no te puedes confiar ni un instante porque lo que no te ha pasado en 9.000 kilómetros te puede pasar en el último. Nosotros nos lo tomaremos con calma ya que queremos llegar al podio de Buenos Aires como sea”, sentencia el navegante Enric González.
La última jornada, con 219 kilómetros de enlace y otros 174 cronometrados, se desarrollará entre Rosario y Buenos Aires, donde al trío del KH-7 Epsilon Team le aguarda un podio con sabor a gloria.